jueves, 20 de junio de 2013

La copa de la ilusión

La Copa Confederaciones no es más que un torneo que se sacaron de la manga para poder rellenar un verano sin fútbol. Una pachanga vitaminada con mucho valor para el que la gana y escaso para el que la pierde (incluso un alívio si se cree en las maldiciones). Sin embargo, hay equipos para los que supone vivir un sueño, y es el caso de la selección más humilde de esta edición 2013: la selección de Tahití.

Los hay que no ven con buenos ojos que una selección del nivel de la tahitiana este participando en la Copa Confederaciones 2013. Piensan que no es lógico que un equipo de perfil tan bajo juegue el mismo torneo que Brasil, Italia o España. Pero no hay que olvidar que aunque ilógico, es lo justo puesto que estos señores ganaron la Copa de las Naciones, el equivalente de Oceanía a la Eurocopa o Copa América, con un 1-0 frente a Nueva Caledonia.

Una selección campeona de su confederación y formada prácticamente por jugadores amateur. Tan solo uno de los jugadores es profesional, el resto se ganan la vida como pueden y, además, juegan al fútbol en la pequeña liga tahitiana. una selección casi familiar, 4 de sus jugadores, los Tehau, son familia (Tres hermanos y su primo).



Para ellos, tras la alegría de ganar la Copa de Oceanía, el premio está en viajar a Brasil para esta "pachanga" veraniega. Son conscientes de su papel, saben que no tienen oportunidades pero saben que van a disfrutar, a pasarlo bien y a jugar contra los mejores del mundo. No pudieron aprovechar la oportunidad de clasificarse para el mundial del año que viene, así que para ellos es su oportunidad dorada.

Nigeria les pasó por encima con 6 goles, pero gon el tanto solitario de Jonathan Tehau, el mayor del clan, ante los africanos, les supo como marcar el gol de la victoria en una final. Hoy jueves se mediran a España, a los campeones del mundo y en el mejor escenario que se podía elegir para seguir con el cuento: Maracaná, un Maracaná a rebosar, y muy probablemente con el público de su parte.

Este jueves, estos chicos, estudiantes, parados, repartidores, esta gente normal que, además, juegan al fútbol por amor a este deporte se medirán contra una España que, aunque saque a su "equipo B" cuenta con auténticas estrellas: Villa, Torres, Silva, Mata, Victor Valdés...Cualquiera de ellos es titular en sus clubes, y con el sueldo de uno solo podrían cubrir el de todo el equipo tahitiano.


No tienen miedo a nada, el premio es disfrutar y, quizás arañar un golito ante la portería de Valdés, Casillas o Pepe Reina. El caso es disfrutar de la experiencia, del rival y del escenario. El propio seleccionador de Tahití, no confía en ganar pero si en que España pondrá el freno y no humillará a esta escuadra cargada de ilusión.

Yo también lo espero. Habrá muchos jugadores que quieran  reivindicarse ante Del Bosque, pero espero que si supimos pedir respeto por Italia en la final de la Eurocopa (Y contra ellos había varias cuentas pendientes aún) contra estos señores tengamos también la misma deferencia.

Y es que me saca una sonrisa que tal y como esta el mundo haya quien pueda luchar, conseguir y disfrutar de sus sueños, aunque sea en algo tan tonto como el fútbol. Y en un torneo que tiene poco valor o incluso poco interés más allá del televisivo (y de la venta de sus derechos) que haya un pequeño reducto de amor e ilusión por el deporte es muy de agradecer.

Maykel Pérez / @Greypilgrim

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