sábado, 8 de junio de 2013

Aguantar o Renovar

La temporada 2012/13 de la NBA ha acabado para la inmensa mayoría de equipos y entre ellos para mi predilecto: Boston Celtics. Se suponía que este año íbamos a intentar un último asalto por el anillo en un proyecto al que ya se le ve fin. No ha podido ser. Hagamos un pequeño balance de un año con muchos altibajos y del futuro ahora mismo incierto de la franquicia. ¿Debemos traspasar a los veteranos a cambio de figuras jóvenes o podemos aguantar con este sistema una temporada más?

El manager general, Danie Angie, hizo un gran trabajo en verano. Es cierto que perdimos a Ray Allen por intentar traspasarlo en la temporada anterior y a consecuencia de esto no quiso renovar, pero se fichó como agente libre a Jason Terry para suplirlo en la faceta de escolta tirador. Y contábamos con dos elecciones de draft en la primera ronda: los números 21 y 22. Se apostó por el prometedor Jared Sullinger que había caído muchas elecciones por una posible futura operación en la espalda y el proyecto de futuro Fab Melo, al cual se le integrado en el equipo desde el primer día, pues su juego está muy verde. Rajon Rondo lideraría el proyecto apoyado por los veteranos Kevin Garnett y Paul Pierce, junto con la esperada explosión de Jeff Green y la confirmación de Brandon Bass (ambos renovados). Avery Bradley y Courtney Lee (agente libre) aportarían defensa en el perímetro junto con Leandro Barbosa para desastacar los partidos en anotación y Jason Collins con Chris Wilcox en la zona. Sin un pivot de calidad otro año más, aunque la temporada pasada se llegó a final de conferencia siendo eliminados en el séptimo partido contra Miami Heat, que luego arrollaría a Oklahoma en las finales. Se puede decir que fuímos el único conjunto que les dimos algo de guerra.


No funcionó. Hasta la lesión de Rondo que le apartó durante el resto de la campaña, el equipo ya mostró una faceta muy irregular. Esos veteranos ya no están como para tirar del equipo y la defensa, la auténtica arma histórica de este equipo, solo se mostraba en contadas ocasiones. Partidos muy buenos seguidos de mediocres. Capaces de ganar a un líder de división como de perder contra el último de conferencia.
Y después de la lesión, aunque se encadenaron seis victorias consecutivas que hizo que muchos nos planteáramos la importancia de Rondo en el equipo y su incapacidad para anotar desde lejos, la plantilla siguió en la misma tónica. No había un base suplente que distribuyera el juego, Barbosa se lesionó también para el resto de la temporada junto con la anunciada operación en la espalda de Sullinger a mitad de año y la posición de pivot nos hizo mucho daño a la hora de cerrar rebotes y parar a hombres grandes y fuertes rivales. Brandon Bass peligraba con convertirse en un “Blound 2.0” (hombre grande que renueva por el equipo después de una buena temporada y justo después se desploman todas sus estadísticas) y se descubre que Jason Terry no es aquel revolucionador de partidos que se esperaba.


En los últimos días del periodo de traspasos, mandamos a Washington los contratros de Barbosa y Collins (del que hablaré la semana que viene) a cambio de Jordan Crawford, un anotador nato pero un pasota defensivamente hablando. Y se rescató de la liga china a Terrence Williams, alero con posibilidad para defender a escoltas y aleros y con capacidad para subir el balón, pero mal de la cabeza como se ha demostrado recientemente con un escándalo de su exmujer. Además de intentar cubrir algo más el puesto de pivot con Shavlik Randolph, que se ha ganado la plaza para el año que viene por sus grandes minutos en el rebote, y D.J. White, aportando muy poco. 
"Por aquí no pasas"
Se consiguió llegar a Playoffs, dónde siempre damos guerra. Esta vez ni ante un equipo que es una auténtica banda como New York Knicks pudimos hacer algo. Un 4-2 en contra y dando gracias por esas dos victorias, pues la eliminatoria comenzó con un 0-3, hándicap que ningún conjunto ha remontado en toda la historia de la NBA que parecía presagiar un juego en blanco. Se paró bien a Carmelo Anthony y a J.R. Smith, pero en la pintura el problema de los rebotes, Jason Kidd fue en todo momento lo que su equipo necesitó en ambos lugares de la cancha y el cansancio de nuestros veteranos nos sentenció. Se terminó la temporada y es hora de valorar el futuro de la plantilla.

¿Toca reconstruir o podemos esperar un año para sanear las cuentas? KG ha ligado su futuro al del capitán Pierce, si uno no continua el otro seguramente tampoco. Este último no se va a retirar y muchas voces lo sitúan fuera de Boston al comienzo de los partidos oficiales, incluída su familia que está deseando volver a la ciudad natal del capitán, Los Ángeles. A un equipo como Clippers les vendría de lujo por su veteranía, más nosotros apenas liberaríamos 12 millones de las cuentas perdiendo a nuestro capitán que lleva toda su vida profesional en el equipo. Le queda un año más de contrato y si con esta baja sumamos hipotéticamente la de “Big Ticket”, este seguiría cobrando al menos la siguiente temporada aunque se retire, por lo que tampoco ganaríamos nada. Necesitamos retener a KG un año más ofreciéndole el puesto de ala-pivot, dónde se mueve mucho más cómodo y puede hacer más daño y quedarnos con las cosas positivas de esta temporada quitándonos los lastres. Green se ha ganado la titularidad, increíble su progesión cuando el verano pasado era operado a corazón abierto, Bradley ha sido elegido en el segundo quinteto defensivo y tiene progesión de convertirse en el mejor defensa del perímetro, además de crecer en ataque. Estos dos junto con Rondo deberían liderar al equipo, con Pierce y Garnett descansando mucho más durante la temporada para no llegar muertos a playoffs, digamos unos 25 minutos por partido. Sullinger, el cual saliendo desde el banco este año ha mostrado todas sus armas ofensivas y su buen hacer en defensa luchando cada balón, junto con Crawford pueden hacer mucho daño. Bass y Terry se deberían traspasar, no han cumplido, junto con Lee si podemos sacar algo por todos en un paquete.

Para ese puesto vacante de pivot o apostamos por nuestra única ronda de draft de este año, el pick 16, o dejamos este para un base suplente de condiciones y buscamos un pivot mediante trade. Al Jefferson, que comenzó su carrera en Boston y ya se ha hecho querer, puede ser el elegido. Podría venir mediante un S&T, mandando a Utah Jazz los jugadores que no queremos: Bass, Terry y Lee. Además "Big Al" puede presionar a la directiva de su equipo, ya que es evidente que intentarán sacar lo máximo posible de él y que no esperan que siga con ellos. Un quinteto formado por Rondo, Bradley, Green, Garnett y Jefferson daría muchísimo juego. Y de suplentes Crawford, Pierce y Sullinger con algún parche más. Otra apuesta para intentar el anillo y en verano, cuando muchos acaben contrato, empezar la reconstrucción. Por qué no soñar otra vez.


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